La magia de los aromas se encuentra implicada en el misterio de los sentidos, ese aspecto de la naturaleza humana, que se extiende más allá de lo conocido y que ha sido considerado mágico.
Sabemos que los aromas tienen el poder de conformar el pensamiento y por lo tanto, en cierta medida, de modificar nuestra conducta; por ello, deben ser reconocidos como una de las formas más sutiles de hacer magia.
En este escenario mágico y aromático, somos nosotros el impulso principal, no los aromas; los cuales son necesariamente imprescindibles, pero cuyas distintas cualidades mágicas solo funcionan debido a los poderes creativos de nuestro pensamiento.

De los cinco sentidos, se acepta generalmente, que el olfato, es el mas sutil y misterioso; tan es así que se considera su influencia mas psicológica que fisiológica.