

RECORRIDO HISTÓRICO DEL MARTINISMO
De todas las Órdenes Masónica Iluministas que
florecieron en Francia, durante el siglo XVIII, ninguna
tiene influencia comparable a aquella que entró a la
historia con el nombre de Martinismo.
El surgimiento de esta Organización coincidió con la
llegada de Joachim Martinez Pasqually.
Martínez Pasqually, pasó su vida enseñando en las Logias
bajo la forma de un rito masónico elevado, un sistema
religioso al cual dio el nombre de Elus Cohen o
Sacerdotes Elegidos (Cohen en hebreo significa
Sacerdote).
Solamente aquellos masones de grado de Elus eran
admitidos en los Elus Cohen.
Martínez viajó, de manera misteriosa, por varias partes
de Francia, sobre todo por el sur y sudoeste de ese
país.
Propagando su doctrina, consiguió adeptos en las Logias
de Marsella, Avignon, Montpellier, Narbonne, Foix e
Touluse. Finalmente, en 1762 se establece en Bordeaux.
En Bourdeaux, Martinez ingresa en la Logia La Francesa,
que era la única de las cuatro logias simbólicas activas
en la ciudad en aquel tiempo.
Martinez se empeñó en revivir el entusiasmo de los
masones de Bordeaux asegurando la cooperación de varios
de ellos, escribió para la Gran Logia de Francia en
1763:
"Instituí un templo en Bourdeaux para la Glória del Gran
Arquitecto, incluyendo las cinco órdenes perfectas que
administro bajo la constitución de Charles Stuart, rey
de Escocia, Irlanda e Inglaterra, Gran Maestro de todas
las logias regulares esparcidas sobre la superficie de
la tierra, y que están hoy bajo la protección de George
William, rey de Gran Bretaña, y bajo la Gran Logia
denominada...".

En 1770 el Rito de los
Elus Cohens contaba con templos en Bordeaux, Montpellier,
Avignon, Foix, Libourne, La Rochelle, Versailles, Metz y
París. Otro templo estaba presto a abrirse en Lyon,
gracias a los esfuerzos del Hermano Willermoz que sería
la figura más activa e importante del rito de Martínez.
Martínez no dejó un trabajo escrito completo referente a
sus enseñanzas, no obstante se encontraron diversas
textos incompletos que son parte de sus enseñanzas
referidas a un sistema de pensamiento filosófico,
esencialmente una Gnosis Cristiana, que se basan
principalmente en los principios doctrinales del trabajo
llamado, "El Tratado de la Reintegración de los Seres a
sus originales virtudes, poderes y cualidades".
Este trabajo da una interpretación particular de la
Creación, de la Jerarquía de Seres, de la Caída del
Hombre y de la manera que tiene el Hombre para recobrar
su estado original y restablecer sus privilegios.
Martínez de Pasqually considera que el Hombre está en el
exilio en esta existencia terrenal privado de todos sus
verdaderos poderes.
Por consiguiente, el objetivo principal del hombre debe
ser trabajar para ser restaurado a la condición
original.
Esto puede lograrse siguiendo ciertas técnicas.
Martinez de Pascualy afirmaba que en cada ser humano
había algo divino adormecido y que era preciso revivir.
Según Martínez esta centella divina podría ser inflamada
al punto de ser liberados del materialismo.

Sobre tales condiciones el
hombre es capaz de adquirir poderes, los cuales le
permitirán "comunicarse con seres invisibles, llamados
por la Iglesia Ángeles y obtener no sólo una santidad
personal, sino también la santidad de todos los
discípulos de buena voluntad".
Transformar al hombre de esta forma sería regenerarlo y
reintegrarlo gradualmente a su estado original; sería
capacitarlo a alcanzar aquel estado perfecto que cada
individuo y sociedad debería buscar.
Esta doctrina tuvo un sorprendente suceso en la Gran
Logia de Francia, luego comprendió que como resultado de
todos los ritos místicos ocurrió una gran adhesión de
miembros y se hacía necesario preservar con mucho
cuidado y secreto las tareas misteriosas.
Entre los discípulos de Martinez se encotraba el
"Filósofo Desconocido",
Louis Claude de Saint-Martin.
Saint-Martin servia como teniente en el Regimiento de
Foix cuando oyó hablar de Martinez de Pasqually y del
Rito de los Elus Cohen.
Después de retirarse el ejército, se dirigió a Bordeaux
donde fue iniciado en los grados de Cohens por el
hermano de Balzac.
Saint-Martin era de naturaleza cortes, modelada por una
intensa actividad intelectual.
A los pocos años se retiró de las prácticas activas de
los Elus Cohen., dedicándose únicamente al estudio del
misticismo y espiritualismo.
Ya en París, se vio obligado formar una especie de
grupo, puramente espiritual donde se excluían las
ceremonias ritualísticas de Magia.
Hasta la Revolución Francesa, Saint-Martín alternaba
entre las orientaciones a sus discípulos y los viajes al
exterior donde estableció contacto con Jacob Boheme un
"Ilumínate".
Saint Martín encontró en los escritos de Jacobo Boheme
lo que él buscaba,
la Vía Interior o Vía del Corazón.
En 1803 muere Saint Martín dejando varios adeptos en
diferentes países de Europa.
Después de su muerte los discípulos de Saint-Martín
esparcieron la doctrina del Filósofo Desconocido en
Francia, Alemania, Dinamarca entre otros países.
Fue a través de ellos que en 1880 un ocultista parisino,
llamado Dr. Gerard Encause (Papus) tomó conocimiento de
la doctrina de Saint-Martín y decidió continuar las
enseñanzas.
Con ese objetivo, fundó en 1884 un Orden Mística que
llamó Orden Martinista que conserva la línea tradicional
que estableciera el Filósofo Desconocido y que llega a
nuestros días.
Esparciéndose en los distintos continentes para el
desarrollo e iluminación de la humanidad, muchos seres
iluminatis se han desplazados por el mundo para dar vida
y entrega de sus formulas para el desarrollo de la luz
interior en los corazones.
HOY LES RECORDAMOS Y AGRADECEMOS SUS SEMILLAS Y
FRUTOS EN BIEN DE LA VERDAD Y LA VIDA.
ESPERANDO SIEMPRE CUMPLIR LOS MAS SANTOS PROPÓSITOS POR
LOS QUE ESTÁN Y NOS SEGUIRÁN POR EL BIENESTAR DE UN
MUNDO EN LUZ VIDA Y AMOR…
FELILUXOR
FE Y FELICIDAD EN LA LUZ DE ORO
FUNDACIÓN AMONRA CHILE
UNA LUZ EN VUESTRO CAMINO…



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