|

A
los
niños
hay que
ofrecerles
oraciones
ya
admitidas
por toda
la
comunidad,
pero que
al mismo
tiempo
que
estén
expresadas
con
palabras
y
explicaciones
con
ejemplos
inteligibles
por
ellos.
Así
aprenderán
a hablar
con
nuestro
Padre
Dios
utilizando
su
propio
lenguaje
y
simbolismo.
Jesús de
mi vida,
que
fuiste
niño
como yo,
por eso
te
quiero
tanto y
te doy
mi
corazón.
El Niño
Jesús
que
nació en
Belén,
bendiga
nuestra
mesa y a
nosotros
también.
  
Las
oraciones
de los
niños
habitualmente
se
concentran
en
peticiones.
Muchas
de ellas
pueden
ser a
favor de
seres
queridos
y
cercanos
a ellos
como los
abuelitos,
los
animales
queridos,
por
enfermos,
la mamá,
el papá,
amigos,
compañeros
de
escuela
etc.
Sin
embargo,
algunas
de esas
oraciones
pueden
ser
peticiones
para
ellos
mismos.
Muchos
niños
asumen
que
están en
su
derecho
de
recibir
de
inmediato
lo que
están
solicitando
y
demandando.
Por ello
la
importancia
de
nuestro
proceder
en las
explicaciones
y
enseñanzas
de tener
los
niños la
paciencia
en la
espera
de los
resultados.
Se debe
lograr
la
técnica
de la
comunicación
y ahí
esta
nuestro
trabajo.
Dios
como
convertidor,
está
supuesto
a oír
todas
las
peticiones
de los
niños de
tal
manera
que cada
una de
ellas
sea
cumplida.
Cuando
la
petición
de un
niño es
demorada,
el niño
se puede
mostrar
ansioso.
¿Hice
algo
equivocado?
¿Estaba
Dios
ocupado
en el
momento
de la
oración?
¿Usé las
palabras
equivocadas?
¿Estaré
siendo
castigado
por
algo?
  
El error
ha sido
hecho
mayormente
por un
adulto
que le
ha
permitido
al niño
pensar
que las
respuestas
de Dios
son
siempre
aceptadas
y
contestadas
de
inmediato.
Los
guías y
seres
espirituales
maduros
saben
muy bien
que Dios
siempre
escucha
todas
las
oraciones
pero que
El
responde
en su
propio
tiempo y
de
acuerdo
a su
voluntad.
La
respuesta
de Dios
no puede
debilitar
a los
niños en
sus
deseos,
deben
confiar
en que
el
suplirá
todas
nuestras
necesidades
en
cualquier
instante.
Si la fe
de un
ser
espiritual
maduro o
un padre
o madre
fuese
debilitada
por
ello, imagine
la
confianza
de un
niño
como
quedaría
por ello.
Es
importante
que los
guías
espirituales
y los
padres
sean
claros
de que
Dios
responde
a todas
nuestras
peticiones
y la fe
de un
niño
debe de
ser
enseñada
en una
fuerte y
paciente
confianza
cada vez
más en
la
consumación
superior.
Léales
algunas
de las
oraciones
en el
Antiguo
Testamento
y el
Nuevo
Testamento.
¿Cuál
puede
ser un
factor
importante
que se
ha
perdido
en las
oraciones
En el
día de
hoy?
Piense
acerca
de ello.
¿Con
cuánta
frecuencia
se
cierra
una
oración
u
meditación
con un
abrupto
amén, un
apretón
de la
mano
creyendo
así que
se está
sosteniendo
la suya,
y el
sentimiento
de que
hizo lo
que
estaba
supuesto
a hacer?
¿Qué
pasó con
el darle
a Dios
la
oportunidad
de
dialogar?
Enseñe a
los
niños a
esperar
una
respuesta
de parte
de Dios.
Pero
también
a
esperar
pacientemente
y
escuchar
lo que
Dios
puede
enseñarles
a ellos
metas
para
desarrollar
guerreros
de
verdadera
oración:
Crear en
ellos en
su
inocencia
que Dios
está
disponible
siempre
para
escucharlo.
Que
hablar
con Dios
en una
formula
personal
e
importante.
Estar
listo
siempre
para
escuchar,
esperar
y
aceptar
la
respuesta
de Dios.
  
Algunas
sugerencias
para
alcanzar
esas
metas:
Ore con
nuestros
niños en
sus
peticiones
e
incluir
a todos
nuestros
semejantes
y
hermanos.
Esté
alerta a
enseñar
a orar
llevando
motivos
de
alabanza
y
gratitud
o de
peticiones.
Comparta
con sus
niños y
hermanos,
experiencias
propias
y ajenas
la
manera
como
Dios ha
contestado
sus
propias
oraciones.
Anime a
los
niños a
orar
unos por
otros.
Comparta
con
ellos
hechos y
relatos
históricos
de la
espiritualidad
de
muchos
seres en
la
historia
de la
humanidad.
Leer
juntos
con
ellos la
Biblia y
literaturas
que
ayude a
su
desarrollo
O ver
películas
de la
vida
espiritual
de
algunos
seres
conocidos,
acerca
de que
como la
oración
nos
lleva a
respuestas
muy
hermosas
y ver a
su vez
la forma
y la
manera
como
Dios les
respondió
a sus
ruegos y
peticiones.
Que
estén
siempre
listos
para
orar en
una
variedad
de
lugares
en
cualquier
hora del
día y
por una
variedad
de
razones
o
motivos.
Explique
a sus
hijos y
hermanos
de el
camino
que
aunque
Dios ha
sido
testigo
de
nuestros
actos
negativos
y conoce
nuestros
malos
pensamientos,
de todas
maneras
El
quiere
que los
confesemos
en
oración
para
poder
ser
perdonados
y
reivindicarnos.
En el
proceso
de
crecimiento
espiritual.
  
Pasos
para
enseñar
a los
niños
para
Orar:
Alabar a
Dios por
quien Él
es.
Agradecerle
por lo
que Él
ha
hecho.
Confesar
siempre
nuestros
pecados.
Orar por
otras
personas
con
peticiones
específicas.
Orar por
uno
mismo.
La
oración
es un
regalo.
¿Qué
niño
dejaría
un
regalo
sin
abrir o
abandonado?
Dar a
los
niños y
hermanos
en el
sendero
de usar
el
regalo
de la
oración
y su
valioso
resultado
para las
almas
que las
aplican
constantemente.
Eduquemos
a
nuestros
niños a
la
oración
de el
alma con
sentido
y valor
en su
pronunciación
y fe en
lo
solicitado
para el
bien de
el niño
de los
suyos y
de la
humanidad
toda y
de todos
los que
les
siguen
en del
proceso
evolutivo.
Pues en
la vida
la
oración
como
adulto
le
ayudare
cada vez
mas en
el
crecimiento
de su
existencias
en los
diversos
logros
que
desea
alcanzar
hoy como
niño,
mañana
como
adulto…
  
Orar es
vincularnos
con
Dios.
Es crear
un
espacio
sagrado
en el
cual
podemos
comulgar
con
Dios.
El
proceso
siguiente
de los
cinco
pasos de
la
oración
te puede
ayudar a
profundizar
tus
momentos
de
oración
y
aumentar
tu
conciencia
de Dios
en ti y
en tus
niños.
Enséñale
a
vuestros
niños
los
pasos
siguientes
serán
importantes
para
toda su
vida y
que se
ordene
su
cuerpo
mente y
espíritu
y que
comiencen
así …
**aquietarse
y
apartase
un
momento
para
orar
cada
día.
Comienza
su rato
de
quietud
aquietando
su
cuerpo y
abriendo
su mente
a una
conciencia
de Dios.
Respire
profundamente,
consciente
que
estás en
la
presencia
de Dios
y de que
esta
Presencia
está en
el.
Deje ir
sus
inquietudes
y tenga
fe en
que todo
está
bien.
**que se
concentre
y cierre
sus ojos
y deja
ir
cualquier
pensamiento
del
mundo a su
alrededor,
y
comience
a pensar
en Dios…
Acerca
de Su
presencia
en su
vida.
Que
centre
su mente
en un
pensamiento
una idea
o un
versículo
bíblico
que
resuene
con el.
Que
repite
esta
idea una
y otra
vez,
bien sea
en
silencio
o en voz
alta, hasta
que se
convierta
en su
único
pensamiento.
**que
medite y
permita
que este
estado
mental
de
concentración
le lleve
a una
conciencia
más
profunda
de Dios.
Estad
quietos
y
conoced
que yo
soy
Dios.
Permanece
quieto a
medida
que
comulgas
con esta
presencia
divina
en el.
**que se
de
cuenta y
reconozca
y viva,
desde lo
más
profundo
de tu
ser, de
que es
uno con
Dios.
Permanezca
en este
conocimiento,
en esta
comprensión
a medida
que
sienta
su
presencia
sagrada,
es una
“comunión
silenciosa
de su
alma.
” En
este
estado
receptivo
de mente
y
corazón,
este
atento a
la
inspiración
de Dios,
a las
respuestas
a sus
oraciones.
**que de
gracias
y
permita
que la
gratitud
sea su
respuesta
gozosa a
esta
experiencia
de
comunión
con Dios
y con su
bondad
infinita.
Que de
gracias
por las
bendiciones
en su
vida y
muéstrese
dispuesto
a
recibir
su bien.


|