Dejad que los niños vengan a mí y no se lo impidáis,
Porque de ellos es el Reino de los cielos".
(Mateo 19:13)



A los niños hay que ofrecerles oraciones ya admitidas por toda la comunidad, pero que al mismo tiempo que estén expresadas con palabras y explicaciones con ejemplos inteligibles por ellos.
Así aprenderán a hablar con nuestro Padre Dios utilizando su propio lenguaje y simbolismo.

Jesús de mi vida, que fuiste niño como yo, por eso te quiero tanto y te doy mi corazón.
El Niño Jesús que nació en Belén, bendiga nuestra mesa y a nosotros también.



Las oraciones de los niños habitualmente se concentran en peticiones.
Muchas de ellas pueden ser a favor de seres queridos y cercanos a ellos como los abuelitos, los animales queridos, por enfermos, la mamá, el papá, amigos, compañeros de escuela etc.
Sin embargo, algunas de esas oraciones pueden ser peticiones para ellos mismos. Muchos niños asumen que están en su derecho de recibir de inmediato lo que están solicitando y demandando.
Por ello la importancia de nuestro proceder en las explicaciones y enseñanzas de tener los niños la paciencia en la espera de los resultados. Se debe lograr la técnica de la comunicación y ahí esta nuestro trabajo.
Dios como convertidor, está supuesto a oír todas las peticiones de los niños de tal manera que cada una de ellas sea cumplida.
Cuando la petición de un niño es demorada, el niño se puede mostrar ansioso.
¿Hice algo equivocado?
¿Estaba Dios ocupado en el momento de la oración?
¿Usé las palabras equivocadas?
¿Estaré siendo castigado por algo?



El error ha sido hecho mayormente por un adulto que le ha permitido al niño pensar que las respuestas de Dios
son siempre aceptadas y contestadas de inmediato.
Los guías y seres espirituales maduros saben muy bien que Dios siempre escucha todas las oraciones pero que El responde en su propio tiempo y de acuerdo a su voluntad.
La respuesta de Dios no puede debilitar a los niños en sus deseos, deben confiar en que el suplirá todas nuestras necesidades en cualquier instante.
Si la fe de un ser espiritual maduro o un padre o madre fuese debilitada por ello, imagine la confianza de un niño como quedaría por ello.
Es importante que los guías espirituales y los padres sean claros de que Dios responde a todas nuestras peticiones y la fe de un niño debe de ser enseñada en una fuerte y paciente confianza cada vez más en la consumación superior.
Léales algunas de las oraciones en el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento.
¿Cuál puede ser un factor importante que se ha perdido en las oraciones En el día de hoy?
Piense acerca de ello.
¿Con cuánta frecuencia se cierra una oración u meditación con un abrupto amén, un apretón de la mano creyendo así que se está sosteniendo la suya, y el sentimiento de que hizo lo que estaba supuesto a hacer?
¿Qué pasó con el darle a Dios la oportunidad de dialogar?
Enseñe a los niños a esperar una respuesta de parte de Dios.
Pero también a esperar pacientemente y escuchar lo que Dios puede enseñarles a ellos metas para desarrollar guerreros de verdadera oración:
Crear en ellos en su inocencia que Dios está disponible siempre para escucharlo.
Que hablar con Dios en una formula personal e importante.
Estar listo siempre para escuchar, esperar y aceptar la respuesta de Dios.




Algunas sugerencias para alcanzar esas metas:
Ore con nuestros niños en sus peticiones e incluir a todos nuestros semejantes y hermanos.
Esté alerta a enseñar a orar llevando motivos de alabanza y gratitud o de peticiones.
Comparta con sus niños y hermanos, experiencias propias y ajenas la manera como Dios ha contestado sus propias oraciones.
Anime a los niños a orar unos por otros.
Comparta con ellos hechos y relatos históricos de la espiritualidad de muchos seres en la historia de la humanidad.
Leer juntos con ellos la Biblia y literaturas que ayude a su desarrollo O ver películas de la vida espiritual de algunos seres conocidos, acerca de que como la oración nos lleva a respuestas muy hermosas y ver a su vez la forma y la manera como Dios les respondió a sus ruegos y peticiones.
Que estén siempre listos para orar en una variedad de lugares en cualquier hora del día y por una variedad de razones o motivos.
Explique a sus hijos y hermanos de el camino  que aunque Dios ha sido testigo de nuestros actos negativos y conoce nuestros malos pensamientos, de todas maneras El quiere que los confesemos en oración para poder ser perdonados y reivindicarnos. En el proceso de crecimiento espiritual.



Pasos para enseñar a los niños para Orar:
Alabar a Dios por quien Él es.
Agradecerle por lo que Él ha hecho.
Confesar siempre nuestros pecados.
Orar por otras personas con peticiones específicas.
Orar por uno mismo.
La oración es un regalo.
¿Qué niño dejaría un regalo sin abrir o abandonado?
Dar a los niños y hermanos en el sendero de usar el regalo de la oración y su valioso resultado para las almas que las aplican constantemente.

Eduquemos a nuestros niños a la oración de el alma con sentido y valor en su pronunciación y fe en lo solicitado para el bien de el niño de los suyos y de la humanidad toda y de todos los que les siguen en del proceso evolutivo.
Pues en la vida la oración como adulto le ayudare cada vez mas en el crecimiento de su existencias en los diversos logros que desea alcanzar hoy como niño, mañana como adulto…



Orar es vincularnos con Dios.
Es crear un espacio sagrado en el cual podemos comulgar con Dios.
El proceso siguiente de los cinco pasos de la oración te puede ayudar a profundizar tus momentos de oración y aumentar tu conciencia de Dios en ti y en tus niños.
Enséñale a vuestros niños los pasos siguientes serán importantes para toda su vida y que se ordene su cuerpo mente y espíritu y que comiencen así …

**aquietarse y apartase un momento para orar cada día.
Comienza su rato de quietud aquietando su cuerpo y abriendo su mente a una conciencia de Dios.
Respire profundamente, consciente que estás en la presencia de Dios y de que esta Presencia está en el.
Deje ir sus inquietudes y tenga fe en que todo está bien.

**que se concentre y cierre sus ojos y deja ir cualquier pensamiento del mundo a su alrededor, y comience a pensar en Dios…
Acerca de Su presencia en su vida.
Que centre su mente en un pensamiento una idea o un versículo bíblico que resuene con el.
Que repite esta idea una y otra vez, bien sea en silencio o en voz alta, hasta que se convierta en su único pensamiento.

**que medite y permita que este estado mental de concentración le lleve a una conciencia más profunda de Dios.
Estad  quietos y conoced que yo soy Dios.
Permanece quieto a medida que comulgas con esta presencia divina en el.

**que se de cuenta y reconozca y viva, desde lo más profundo de tu ser, de que es uno con Dios.
Permanezca en este conocimiento, en esta comprensión
a medida que sienta su presencia sagrada, es una “comunión silenciosa de su alma.
” En este estado receptivo de mente y corazón, este atento a la inspiración de Dios, a las respuestas a sus oraciones.

**que de gracias y permita que la gratitud sea su respuesta gozosa a esta experiencia de comunión con Dios y con su bondad infinita.
Que de gracias por las bendiciones en su vida y muéstrese dispuesto a recibir su bien.