Liber XV
O. T. O.
Ecclesiae Gnosticae
Catholicae Canon Missae
 

Publicidad

Corregida por El Maestro Therion A partir de los Antiguos Documentos Griegos y Asirios
Sugerencias y/o comentarios.


DEL ARREGLO DEL TEMPLO

En el Este, santuario o Altar Mayor.
Sus dimensiones deberían ser 2,13 m de largo, 91,5 cm. de ancho, y 111,76 cm. de alto.
Debería estar cubierto por un mantel carmesí sobre el que puede haber bordadas flores de lis doradas, o un sol radiante, o algún otro emblema apropiado.
A cada lado debe haber un pilar u obelisco, con motivos complementarios blancos y negros.
Debajo está el estrado de tres escalones de cuadrados blancos y negros.
Por encima está el súper altar, en cuya cima está la Estela de la Revelación en reproducción con cuatro velas a cada lado.
Debajo de la Estela hay un lugar para el Libro de la Ley, con seis velas a cada lado.
Debajo está el Santo Grial, flanqueado por rosas.
Frente al Grial hay lugar para la Patena.
A cada lado más allá de las rosas, hay dos cirios grandes.
Todo esto está encerrado dentro de una gran Velo.
Formando el ápice de un triángulo equilátero cuya base es una línea trazada entre los pilares, hay un pequeño altar negro y cuadrado, hecho de cubos superpuestos.
Tomando este altar como la mitad de la base de otro triángulo similar y equivalente, en el ápice de este triángulo hay una pequeña fuente circular.
De igual manera, el ápice de un tercer triángulo es una tumba vertical.

II
DE LOS OFICIALES DE LA MISA

El SACERDOTE: Porta la Lanza Sagrada y está vestido al comienzo con una túnica regular blanca.
La SACERDOTISA: Debería ser en realidad Virgo Intacta o especialmente dedicada al servicio de la Gran Orden. Está vestida de blanco, azul y dorado. Lleva la Espada en una faja roja, y la Patena con las Hostias, o Tortas de Luz.
El DIÁCONO: Está vestido de blanco y amarillo. Porta el Libro de la Ley.
Dos NIÑOS: Están vestidos de blanco y negro, respectivamente. Uno lleva un cántaro de agua y un recipiente con sal, el otro un incensario de fuego y un cofre con perfume.
 


III
DE LA CEREMONIA DE ENTRADA

EL DIÁCONO, abriendo la puerta del Templo, admite a la congregación y toma su lugar entre el altar pequeño y la fuente (Debería haber un guardián en la puerta que se ocupe de la admisión).
EL DIÁCONO avanza y hace una reverencia frente al altar abierto donde se exalta el Grial. Besa el Libro de la Ley tres veces consecutivas, lo abre y lo coloca sobre el súper altar. Se vuelve hacia el Oeste.
DIÁCONO: Hacer tu voluntad será el todo de la Ley. Proclamo la Ley de Luz, Vida, Amor y Libertad en el nombre de IAO.
La CONGREGACIÓN: El amor es la ley, el amor bajo la Voluntad.
EL DIÁCONO va a su sitio entre el Altar de incienso y la fuente [pide a la congregación que se ponga de pie], mira hacia el Este y da un paso y hace el paso y el signo de un Hombre y un Hermano. Todos lo imitan.
EL DIÁCONO Y TODA LA GENTE: Yo creo en un secreto e inefable SEÑOR, y en una Estrella en la compañía de las Estrellas, de cuyo fuego somos creados y al cual volveremos; y en un Padre de la Vida, Misterio de Misterio, en su nombre CAOS, único viceregente del Sol sobre la Tierra, y en un Aire que es la nutrición de todo lo que respira.
Y creo en una Tierra, la Madre de todos nosotros, y en una Matriz donde todos los hombres son engendrados, y en donde descansarán, Misterio de Misterio, en Su Nombre BABALON.
Y creo en la Serpiente y en el León, Misterio de Misterio, en Su nombre BAFOMET.
Y creo en una Iglesia Gnóstica y católica de Luz, Vida, Amor, y Libertad, la Palabra de cuya Ley es THELEMA.
Y creo en la comunión de los Santos
 

Publicidad

Y así como la carne y la bebida se transmutan diariamente en nosotros en sustancia espiritual, yo creo en el Milagro de la Misa.
Y yo confieso un Bautismo de Sabiduría por el cual alcanzamos el Milagro de la Encarnación.
Y yo confieso que mi vida es una, individual y eterna, que ha sido, es y será.
Aumgn, Aumgn, Aumgn.
Comienza a sonar la música.
EL NIÑO entra con el cántaro de agua y sal.
LA VIRGEN entra con la Espada y la Patena.
EL OTRO NIÑO entra con el incensario y el perfume.
Se ponen de cara al DIÁCONO.
desplegándose en una línea desde el espacio entre los dos altares.
LA VIRGEN: ¡Saludo de la Tierra y el Cielo!
TODOS hacen la señal de Saludo del Mago, comenzando por el DIÁCONO.
LA SACERDOTISA, con el NIÑO NEGATIVO a su izquierda y el NIÑO POSITIVO a su derecha, comienza a subir los escalones del Altar Mayor.
Ellos la esperan abajo. Coloca la Patena ante el Grial.
Después de adorarlo desciende y los niños la siguen, el positivo próximo a ella.
LA SACERDOTISA comienza a hacer movimientos serpentinos recorriendo 3 1/2 circuitos del Templo (dextrógiro alrededor del altar, levógiro alrededor de la fuente, dextrógiro alrededor del altar y la fuente, levógiro alrededor del altar, hasta la Tumba en el Oeste).
Desenvaina la Espada y retira el Velo.
LA SACERDOTISA: Por el Poder del (+) Hierro yo te digo, Elévate. En el nombre de nuestro Señor (+) el Sol, y de nuestro (+) Señor, para que administres las virtudes a la Hermandad.
Envaina la Espada.
EL SACERDOTE, saliendo de la Tumba y llevando la Lanza erguida en sus manos, la derecha sobre la izquierda, ambas sobre el pecho, avanza los tres pasos regulares. Entrega la Lanza a LA SACERDOTISA y hace las tres señales penales. Se arrodilla y adora la Lanza con ambas manos. Música de penitencia.
SACERDOTE: Soy un hombre entre los hombres.
Nuevamente toma la Lanza y la baja. Se pone de pie.
SACERDOTE: ¿Cómo podré ser digno de administrar las virtudes a la Hermandad?
La SACERDOTISA toma del niño el agua y la sal, y las mezcla en la Fuente.
SACERDOTISA: Que la sal de la Tierra castigue el Agua para engendrar la virtud del Gran Mar (hace una reverencia).
Madre, te adoramos.
Se dirige al Oeste, y hace 3 + sobre el SACERDOTE, con la mano abierta, sobre la frente, el pecho y el cuerpo.
SACERDOTISA: ¡Que el SACERDOTE sea puro de cuerpo y alma!
La SACERDOTISA toma el incensario del niño, y lo coloca sobre el altar pequeño. Le arroja incienso.
SACERDOTISA: ¡Que el fuego y el aire endulcen al mundo! (Se arrodilla).
Padre, te adoramos.
Vuelve al Este y hace tres cruces sobre el SACERDOTE, como antes pero con el incensario.
SACERDOTISA. ¡Que el Sacerdote sea ferviente de cuerpo y alma!
Los niños recogen sus armas después de que han sido utilizadas.
EL DIÁCONO saca la túnica consagrada del Altar Mayor y la lleva a la SACERDOTISA.
Ella viste al SACERDOTE con las vestiduras de color escarlata y oro.
SACERDOTISA: ¡Que la llama del Sol sea tu aura,
¡OH SACERDOTE del Sol!
EL DIÁCONO trae la corona del Altar Mayor.
(La corona puede ser de oro o de platino, o bien de electrum magicum.
Pero no debe existir ningún otro metal, a no ser en las pequeñas proporciones necesarias para una aleación.
Puede estar adornada con diversas joyas, a voluntad, pero es importante que lleve la serpiente Uraeus enroscada a su alrededor.
El forro de la corona debe estar a tono con el escarlata de la túnica,
y su textura debe ser aterciopelada).
SACERDOTISA. ¡Que la Serpiente sea tu corona, Oh SACERDOTE del Señor!
Arrodillándose ella toma la Lanza entre sus manos abiertas y las desliza por el astil hacia arriba y abajo once veces, con mucha suavidad.
SACERDOTISA: ¡Que el Señor esté presente entre nosotros!
TODOS, de pie, hacen el Signo de Saludo.
LA GENTE: Que así sea.


IV
 

Publicidad

DE LA CEREMONIA DE LA APERTURA DEL VELO

EL SACERDOTE: Por lo tanto a ti a quien adoramos también te invocamos.
¡Por el poder de la Lanza erguida!
Eleva la lanza. TODOS repiten el Signo de Saludo.
Una frase de música triunfante. Con su mano izquierda toma la mano derecha de LA SACERDOTISA, manteniendo la Lanza levantada.
EL SACERDOTE: Yo, SACERDOTE Y REY te tomo a ti,
Virgen pura y sin mancha.
Yo te elevo; yo te conduzco al Este;
yo te encumbro en la cima de la Tierra.
Entroniza a la SACERDOTISA en el altar.
EL DIÁCONO y los niños le siguen detrás, según su rango.
La SACERDOTISA toma el Libro de la Ley, se sienta manteniendo el Libro abierto en su pecho con las dos manos, haciendo un triángulo descendente con los pulgares e índices.
La gente puede sentarse.
EL SACERDOTE le entrega la Lanza al DIÁCONO, toma el cántaro del NIÑO y rocía a la SACERDOTISA haciendo cinco + en la frente, hombros y muslos.
El pulgar del SACERDOTE siempre se encuentra entre el índice y el medio, cuando no está sosteniendo la Lanza. Toma el incensario del NIÑO y hace 5 + nuevamente, igual que antes.
Los niños vuelven a colocar sus armas en los respectivos altares.
EL SACERDOTE besa el Libro de la Ley tres veces.
Se arrodilla en actitud de orar con las manos juntas y los puños cerrados, con el pulgar en la posición señalada. Se pone de pie y cierra el velo sobre el altar.
A una señal del DIÁCONO, LA GENTE se pone de pie en atención.
EL SACERDOTE toma la Lanza del DIÁCONO y la sujeta como lo ha hecho anteriormente, como Osiris o Ptah.
Circula por el Templo tres veces, en sentido dextrógiro, seguido por EL DIÁCONO y los niños, quienes cuando no están usando sus manos,mantienen los brazos cruzados sobre el pecho.
En la última vuelta (al comienzo de esta) abandonan al SACERDOTE y van al lugar entre la Fuente y el Pequeño Altar, donde se arrodillan en actitud de oración, juntando las manos palma con palma y elevándolas por encima de la cabeza. TODOS imitan esa actitud.
EL SACERDOTE regresa al Este y sube el primer peldaño del Altar.
EL SACERDOTE: Oh Círculo de Estrellas donde nuestro Padre no es más que el hermano más joven, maravilla más allá de la imaginación, alma del espacio infinito ante quien el Tiempo se avergüenza, la mente se confunde, y el entendimiento se oscurece, no podemos realizarnos ante Ti, a menos que Tu imagen sea de Amor.
Por lo tanto, por semilla y raíz, y tallo y capullo, y hoja, y flor y fruto, Te invocamos.
Entonces el sacerdote contestó y dijo a la Reina del Espacio,
besando sus hermosas cejas y el rocío de su luz bañando su cuerpo todo en un dulce perfume de sudor:
¡Oh Nuit, la continua del Cielo, que sea siempre así;
que los hombres no hablen de ti como Una, sino como Ninguna;
y que ni hablen de ti siquiera, pues eres continua!
Durante este discurso la SACERDOTISA se ha desprendido por completo de sus ropas. Ver CCXX I - 62.
LA SACERDOTISA [desde detrás del Velo]: Mas amarme vale más que todas las cosas: si bajo las estrellas de la noche en el desierto presentemente quemáis el incienso mío ante mí, invocándome con un corazón puro, y la Serpiente ardiendo allí, has de venir un poco a recostarte en mi seno.
Por un beso querrás entonces estar queriendo darlo todo; más quienquiera dé una partícula de polvo perderá todo en aquella hora.
Recogerán bienes y acopio de mujeres y especias en abundancia; llevarán joyas preciosas; excederán a las naciones de la tierra en esplendor y orgullo; pero siempre en el amor a mí y así vendrán a mi gozo.
Verdaderamente os exhorto a comparecer ante mí en una sola túnica y cubiertos de un tocado fastuoso.
¡Os amo!
¡Os anhelo!
Pálida o púrpura, velada o voluptuosa, yo que soy todo placer y púrpura,
y ebriedad del sentido más entrañable, os deseo.
Ponéos las alas, y despertad el esplendor enroscado en vosotros:
¡venid a mí! ¡A mí! ¡A mí! ¡Cantad la arrebatadora canción de amor a mí! ¡Quemad perfumes por mí!
¡Llevad joyas por mí! ¡Brindad por mí, pues os amo!
¡Os amo! Soy la hija de azures párpados del Poniente;
soy la brillantez desnuda del voluptuoso cielo nocturno. ¡Por mí! ¡Por mí!
EL SACERDOTE sube el segundo escalón.
EL SACERDOTE: OH, secreto de secretos que te ocultas
en el Ser de todo lo que vive, no es a Ti a quien adoramos,
pues aquello que adora también eres Tú. Tú eres Eso, y Eso soy yo.
Soy la llama que arde en cada corazón de hombre, y en el núcleo de cada estrella. Soy Vida, y el dador de Vida; por tanto el conocerme es conocer la muerte".
"Estoy solo; no hay Dios donde yo estoy.
EL DIÁCONO y todos los demás se ponen de pie en el Signo de Saludo.
EL DIÁCONO: ¡Pero ustedes, oh mi pueblo, sublévense y despierten!
¡Que los rituales se lleven a cabo como debe ser, con goce y belleza!
Hay rituales para los elementos y fiestas para las épocas.
¡Una fiesta para la primera noche del Profeta y su Prometida!
Una fiesta para los tres días de la escritura del Libro de la Ley.
¡Una fiesta para Tahuti y el niño del Profeta -Secreto, Oh Profeta!
Una fiesta para el Ritual Supremo y una fiesta para el Equinoccio de los Dioses.
¡Una fiesta para el fuego y una fiesta para el agua; una fiesta para la vida y una fiesta más grande para la muerte!
¡Una fiesta todos los días en vuestros corazones en el goce de mi arrebato!
¡Una fiesta todas las noches a Nu y el placer del deleite más entrañable!
[Al terminar, LA GENTE se sienta].
EL SACERDOTE sube el tercer escalón.
EL SACERDOTE: Tú que eres Uno, nuestro Señor del Universo, Sol, nuestro Señor en el seno de nosotros mismos cuyo nombre es Misterio de Misterio,
ser total cuya irradiación ilumina los mundos
y es también el aliento que hace temblar ante Ti a los Dioses y a la Muerte.
Por el signo de la Luz (traza una cruz ante el altar y asume el gesto de Osiris asesinado) aparece glorioso en el trono del Sol.
Abre el camino de la creación y de la inteligencia entre nosotros y nuestras mentes. Ilumina nuestro entendimiento.
Anima nuestros corazones.
Que tu luz cristalice en nuestra sangre, llenándonos de Resurrección.
¡A ka dua
Tuf ur biu
Bi a'a kefu
Dudu ner af an nuteru!
LA SACERDOTISA: No hay ley más allá de Haz tu voluntad.
EL SACERDOTE parte el velo con su Lanza.
En el transcurso de los discursos anteriores, de ser necesario,
Como en el caso de los países salvajes.
La SACERDOTISA se ha vuelto a vestir.
EL SACERDOTE:

IO IO IO IAO SABAO, KYRIE ABRASAX, KYRIE MITHRAS, KYRIE FALLE, IO PAN, IO
PAN PAN, IO ISJUROS, IO ATHANATOS, IO AVROTOS, IO IAO. KHE-RE FALLE, KHE-RE PANFAGUE, KHE-RE PANGÉNITOR. AIOS, AIOS, AIOS, IAO.
LA SACERDOTISA se encuentra sentada con la Patena en la mano derecha y el Cáliz en la izquierda.
[Luego las apoya en el Altar, la Patena a la izquierda.,
el Cáliz a la derecha]
EL SACERDOTE le presenta la Lanza que ella besa once veces.
Luego la toma estrechándola contra su pecho mientras que el SACERDOTE cae a sus pies, le besa las rodillas apoyando los brazos estirados a lo largo de sus muslos, permaneciendo en esta adoración hasta que EL DIÁCONO entona las recolecciones.
Entonces todos se ponen de pie, con la Dieu Garde,
la actitud universal al estar de pie, salvo que se señale algo distinto.

V
DEL OFICIO DE LAS RECOLECCIONES
QUE SON ONCE EN NÚMERO

El Sol
El DIÁCONO: Dios visible y sensible del cual este mundo no es más que una chispa helada y que da vueltas a tu alrededor con movimientos anuales y diurnos, fuente de luz, fuente de vida, permite que tu perpetua radiación nos anime al trabajo y goce continuos; para que así como somos partícipes constantes de tu bondad, podamos en nuestra particular órbita irradiar vida y luz,
sosteniendo e iluminando a aquéllos que se mueven a nuestro alrededor, sin que haya jamás una disminución de la sustancia y el fulgor.
La GENTE: Que así sea.
El Señor
EL DIÁCONO: Señor secreto y muy sagrado, fuente de luz, fuente de vida,
fuente de amor, fuente de libertad, sé siempre constante y poderoso en nuestro interior, fuerza de energía, fuego del movimiento, con diligencia permítenos participar de tu labor, para que permanezcamos así en tu goce abundante.
LA GENTE: Que así sea.
La Luna
EL DIÁCONO: Señora de la Noche que giras constantemente a nuestro alrededor, hora visible y hora invisible en tus estaciones, sé favorable a los cazadores, y a los amantes y a todos los hombres que trabajan sobre la tierra, así como a todos los marineros sobre la mar.
LA GENTE: Que así sea.
La Señora
EL DIÁCONO: Dadora y Receptora de felicidad, puerta de la vida y del amor, mantente siempre lista, tú y tu sierva, en tu oficio de otorgar la felicidad.
LA GENTE: Que así sea.
Los Santos
EL DIÄCONO: Señor de la Vida y de la Felicidad, que eres la Fuerza del hombre, y que eres la esencia de cada dios verdadero que está sobre la superficie de la Tierra, continuando con la sabiduría de generación en generación, te adoramos en el llano y en los bosques, en las montañas y en la cuevas, abiertamente en los mercados y en secreto en las habitaciones de nuestras casas; en templos de oro, marfil y mármol, así como en los templos de nuestros cuerpos Nosotros queremos conmemorar a aquéllos que lo merecen, ya te adoraban y manifestaban tu gloria
A cada nombre el DIÄCONO
traza una + con el pulgar entre los dedos índice y medio.
En las misas regulares solo es necesario conmemorar a aquéllos cuyo nombre están en itálica, como se muestra.
Lao Tzé y Siddharta, Krishna y Tahuti, Moshé, Dionisio, Mahoma y To Mega Therion, y también, Hermes, Pan, Príapo, Osiris y Melqui-Zedec, Khem y Amón, y Mentu, Hércules, Orfeo y Odiseo; Virgilio, Cátulo, Marcial, Rabelais, Swinburne y muchos bardos sagrados; Apolonio Tianaeus, Simón Mago, Pitágoras, Basílides, Valentino, Bardesanes e Hipólito, que nos transmitieron la luz de la Gnosis a nosotros, sus sucesores, y herederos; con Merlín, Arturo, Kamuret, Parsifal, y muchos otros, profeta, sacerdote y rey, que llevó la Lanza y el Cáliz, la Espada y el Disco contra los Paganos; y también Carlomagno y sus paladines, Guillermo de Schyren, Federico de Hohenstaufen, Roger Bacon, Jacobo Burgundo Molensis el Mártir, Christian RosenCreutz, Ulrich von Hutten, Paracelso, Miguel Maier, Roderico Borgia Papa Alejandro VI, Jacobo Boheme, Francis Bacon Lord Verulam, Andrea, Roberto de Fluctibus, John Dee, Sir Edward Kelly, Thomas Vaughan, Elías Ashmole, Miguel de Molinos, Adam Weishaupt, Wolfgang von Goethe, Ludovicus Rex Bavariae, Richard Wagner, Alfonse Louis Constant, Friedrich Nietzche, Hargrave Jennings, Karl Kellner, Forlong dux, Sir Richard Payne Knight, Paul Gaugin, Sir Richard Francis Burton, Docteur Gerard Encausse, Doctor Theodor Reuss, y sir Aleister Crowley- ¡Oh hijos del León y la Serpiente! Con todos tus santos conmemoramos dignamente a aquéllos que han sido, son y serán.
¡Que su esencia esté aquí presente, potente, pujante y paternal, para perfeccionar esta Fiesta!
La GENTE: Que así sea.
La Tierra
EL DIÁCONO: Madre de la fertilidad en cuyo pecho se alberga el agua y cuyas mejillas son acariciadas por el aire, y en cuyo corazón late el fuego del sol, eres la matriz de la vida, la gracia recurrente de las estaciones, responde favorablemente a las oraciones de los trabajadores, de los pastores y de los hombres de la tierra, sé propicia.
La GENTE: Que así sea.
Los Principios
EL DIÁCONO: Misteriosa energía triforme, Misteriosa Materia dividida en cuatro y siete partes; las cosas juegan entre sí tejiendo la danza del Velo de la Vida sobre la Casa del Espíritu; que haya armonía y belleza en tus amores místicos; en nosotros debe haber salud, riqueza y fuerza, y placer divino de acuerdo con la Ley de Libertad; que cada uno siga sus voluntad como un hombre fuerte que se alegra en su sendero, como el curso de una Estrella que brilla para siempre en la compañía alegre del Cielo.
La GENTE: Que así sea.
Nacimiento
EL DIÁCONO: Que la hora sea auspiciosa, y que la puerta de la Vida se abra pacíficamente y en bienestar para que ella que sostiene hijos sea feliz, y que el bebe tome la vida con ambas manos.
La GENTE: Que así sea.
Matrimonio
EL DIÄCONO: Palabra de todo lo que vive, cuyo nombre es inescrutable,
sénos Favorable en tu hora. Sobre todo, que hoy esté unido con amor bajo voluntad, deja que el éxito descienda; que la fuerza y la habilidad se unan para traer el éxtasis, y la belleza responda a la belleza.
La GENTE: Que así sea.
Muerte
EL DIÁCONO: Término de todo aquello que ha vivido, cuyo nombre es inescrutable, sénos favorable en nuestra hora.
La GENTE: Que así sea.
El Fin
Todos de pie, Cabeza erguida, Ojos abiertos.
EL DIÁCONO: A aquéllos para quienes el velo de la vida ya ha caído, que se les otorgue la recompensa de sus Voluntades Verdaderas: bien sea que se absorban en el Infinito, o que se unan con sus elegidos y preferidos, o que permanezcan en contemplación, o que estén en paz, o que consigan con heroísmo la reencarnación en este planeta o en otro, o en otra Estrella, o en cualquier otro lugar.
Que ellos obtengan la recompensa de sus Voluntades; sí, que ellos obtengan la recompensa de sus Voluntades.
AUMGN, AUMGN, AUMGN.
La GENTE: Que así sea.
Todos [la GENTE] se sientan.
El DIÁCONO y los niños atienden al SACERDOTE y a la SACERDOTISA, listos para sostener el arma apropiada cuando sea necesario.
[El Diácono regresa al Altar con el Sacerdote, los Niños permanecen abajo].


VI
DE LA CONSAGRACIÓN DE LOS ELEMENTOS

[La Sacerdotisa toma el Cáliz con la mano derecha y la Patena con la izquierda].
EL SACERDOTE hace 5 +. Tres sobre la patena y el Cáliz (arriba,
derecha e izquierda), la cuarta sobre la Patena y la quinta sobre el Cáliz):
EL SACERDOTE. Vida del hombre sobre la Tierra, fruto del trabajo, sostén del intento.

¡Que así seas la nutrición del Espíritu!
Toca la Hostia con la Lanza:
Por la virtud de la lanza
¡Sea este Pan el Cuerpo de Dios!
[entrega la Lanza al Diácono]
Toma la Hostia del Sacrificio:
TOU TO ES TI TO SOMA MOU
[devuelve la Hostia] Se arrodilla, adora, se levanta [toma la Patena con la Hostia], gira, muestra la hostia a LA GENTE [en la Patena], se vuelve, devuelve la hostia [en la Patena] y adora. Música.
Toma el Cáliz [Lanza]:
¡Vehículo de la felicidad del hombre sobre la Tierra.
Solaz del Trabajo, inspiración del logro, que así seas el éxtasis del Espíritu!
Toca el Cáliz con la Lanza:
Por la virtud de la Vara,
¡sea este vino la Sangre de Dios!
[Da la Lanza al Diácono] Toma el Cáliz
TOU TO ES TI TO PO TI RI ON TOU E MA TOS MOU
[Devuelve el Cáliz] Se arrodilla, adora, se levanta, [toma el Cáliz] gira,
muestra el Cáliz a la GENTE, gira, devuelve el Cáliz y adora. Música.
[Toma la Lanza]:
EL SACERDOTE: Pues este es el Pacto de Resurrección.
Hace 5 + sobre la SACERDOTISA:
EL SACERDOTE: Acepta, ¡OH Señor! Este sacrificio de vida y felicidad, verdaderas garantías del Pacto de Resurrección
[señalando la Hostia en "Sacrificio de Vida" y el Cáliz en "felicidad"]
Ofrece la lanza a la SACERDOTISA, quien la Besa; luego él la toca entre los pechos y sobre el cuerpo.
Levanta los brazos como intentado albergar entre ellos todo el altar.
EL SACERDOTE: Que esta ofrenda surja entre las olas del Éter, para nuestro Señor y Padre el Sol, que viajó sobre los cielos, en su nombre ON.
Cierra las manos, besa a la SACERDOTISA entre los pechos,
y hace tres grandes + sobre la Patena, el Cáliz y sobre sí mismo.
Se golpea el pecho.
Todos le imitan:
EL SACERDOTE: Escuchadme todos vosotros,
santos de la Iglesia verdadera de tiempos lejanos,
que ahora se hace esencialmente presente, de quienes proclamamos herencia, queremos comulgar con vosotros, y pedimos vuestra bendición en el nombre de IAO.
Hace tres + sobre la Patena y el Cáliz conjuntamente.
Entrega la Lanza al Diácono. Descubre el Cáliz,
hace una reverencia, lo toma con su mano izquierda y la Hostia con la derecha. Con la Hostia hace 5 + sobre el Cáliz (arriba, abajo dcha, izqu., abajo dcha., izqu). Luego eleva ambos.
SUENA LA CAMPANA.
Exclama: ¡AIOS, AIOS, AIOS, IAO!
Vuelve a colocar la Hostia y el Cáliz. Adora.
[Toma la Lanza y el Diácono vuelve a su estación]


VII
DEL OFICIO DEL HIMNO
EL SACERDOTE:


Tú que eres yo mismo, más allá de todo lo que soy,
Que no tienes naturaleza, ni nombre,
Quien es, cuando todos excepto tú se han ido.
Tú, centro y secreto del Sol,
Tú, escondida primavera de todo lo conocido
Y desconocido, Tú misterioso, solo,
Tú fuego verdadero en la caña,
Creando y protegiendo, fuente y semilla
De vida, amor, libertad y luz.
Tú, más allá de las palabras y de la vista
A ti te invoco, mi fuego pálido y nuevo
Encendiéndote como la aspiración de mi intento.
A ti te invoco, morador solitario,
Tú, centro y secreto del Sol,
Y del más santo misterio
Del cual soy yo el vehículo.
Aparece, sumamente terrible y sumamente gentil,
¡Como es debido, en vuestro niño!
El CORO:
Para el Padre y el Hijo,
el Espíritu Santo es la norma,
Macho-Hembra, quintaesencial, uno,
Siendo el hombre velado en una forma de mujer
Gloria y adoración en el altísimo,
Tú, Paloma que la humanidad deifica,
Siendo aquella carrera, tan noblemente corrida,
Para esparcir la luz del Sol en la tormenta invernal.
Sean la Gloria y la adoración para Ti,
Savia de las cenizas del mundo, árbol milagroso!
Primer Semicoro, HOMBRES:
¡Gloria a ti desde la Tumba Dorada!
Segundo Semicoro, MUJERES:
¡Gloria a ti desde la Matriz en Espera.!
HOMBRES: ¡Gloria a ti desde la Tierra no sembrada!
MUJERES: ¡Gloria a ti desde la Virgen prometida!
HOMBRES: ¡Gloria a ti, Verdadera Unidad de la Eterna Trinidad!
MUJERES: ¡Gloria a ti, Tú Señor y Señora,y Ser del que Yo soy lo que soy!
HOMBRES: ¡Gloria a ti, más allá de todo término,
Tú, manantial de esperma, Tú, semilla y germen!
MUJERES: ¡Gloria a Ti, Sol eterno, Tú, Uno en Tres, Tú, Tres en Uno!
CORO: ¡Sean a Ti Gloria y Adoración,
Savia de las Cenizas del Mundo, Árbol Milagroso!
Estas palabras son la base del himno.
Parte o su totalidad deben ir acompañadas de música.
Esta puede ser tan elaborada como una pieza de arte debe serlo.
Aunque el padre de la Iglesia autorice otros cánticos, éste ha de ser el más importante, el padre de todos los demás.
 


VIII
DEL MATRIMONIO MÍSTICO
Y DE LA CONSUMACIÓN DE LOS ELEMENTOS


EL SACERDOTE toma la Patena
entre sus dedos índice y medio de la mano derecha.
La SACERDOTISA toma el Cáliz con su mano derecha.
EL SACERDOTE: Señor muy Secreto, bendice esta comida espiritual para nuestros cuerpos y danos la salud, la riqueza, la fuerza, la alegría y la paz,
y aquel logro de la voluntad y del amor bajo la voluntad,
que es la felicidad perpetua.
Hace una + con la Patena y la besa.
[Deja la Patena sobre el Altar y entrega la Lanza a la Sacerdotisa].
Descubre el Cáliz, hace una reverencia, se pone de pie. Música.
Toma la Hostia y la parte sobre el Cáliz.
Coloca la mitad derecha en la Patena.
Parte una partícula de la mitad izquierda:
EL SACERDOTE: TOU TO ES TI TO ESPERMA MOU. O PATIR ES TIN O YOS DHI A TO PNEV MA AY-YON.
Vuelve a colocar la mitad izquierda de la Hostia.
La SACERDOTISA extiende la punta de la Lanza con su mano izquierda para recibir la partícula.
El SACERDOTE toma la Copa en su mano izquierda y juntos inclinan la punta de la Lanza hacia la Copa.
EL SACERDOTE Y LA SACERDOTISA: ¡HRLIU!
EL SACERDOTE toma la Lanza.
LA SACERDOTISA cubre el Cáliz.
EL SACERDOTE [devuelve la Lanza a la SACERDOTISA],
se arrodilla, se levanta, se inclina, junta las manos. Se golpea el pecho.
El SACERDOTE: Oh, León, Oh Serpiente,
vosotros que destruís al destructor, sed poderosos entre nosotros.
Oh, León, Oh Serpiente, vosotros que destruís al destructor, sed poderosos entre nosotros.
Oh, León, Oh Serpiente, vosotros que destruís al destructor, sed poderosos entre nosotros.
Junta las manos sobre el pecho de la SACERDOTISA y recupera su Lanza, gira hacia la GENTE, baja y levanta la Lanza haciendo una + sobre ellos:
EL SACERDOTE: Hacer tu voluntad será el todo de la Ley
LA GENTE: El amor es la ley, el amor bajo la voluntad.
El SACERDOTE baja la Lanza y gira hacia el Este.
La SACERDOTISA toma la Lanza con la mano derecha y con la izquierda ofrece la Patena al SACERDOTE, quien se arrodilla.
EL SACERDOTE: ¡Sea en mi boca la esencia del la vida del Sol!
Toma la Hostia con la mano derecha, hace una + con ella sobre la Patena, y comulga.
SILENCIO.
La SACERDOTISA toma el Cáliz, lo descubre y se lo ofrece, como antes.
EL SACERDOTE:¡ Sea en mi boca la esencia de la felicidad de la Tierra!
Toma el Cáliz, hace una + sobre la SACERDOTISA, lo vacía y lo devuelve.

SILENCIO.
Se pone de pie, toma la Lanza y gira hacia la GENTE.
EL SACERDOTE: No hay parte de mí que no sea parte de los Dioses.
Aquellos entre la GENTE que tengan intención de comulgar, y ninguno que no la tenga debería estar presente, habiendo expresado su intención, tienen a su disposición un Pan de Luz entero y una copa llena de vino, para cada uno.
El DIÁCONO los ordena o forma, y ellos avanzan uno por uno hacia el Altar.
Los NIÑOS van ofreciendo los ELEMENTOS. La GENTE comulga como lo ha hecho el SACERDOTE, y pronunciando palabras similares, en actitud de resurrección:
"NO HAY PARTE MÍA QUE NO SEA DE LOS DIOSES".
Esta parte de la ceremonia puede tener excepciones cuando se trata de una celebración. Si se trata de una boda el Sacerdote sólo comulga a los novios.
Si se trata de un bautismo, sólo participa el niño que se va a bautizar; y si se trata de una comunión en la Pubertad
sólo participan las personas que van a tomar la comunión.
El Sacramento lo guarda el Sacerdote, quien lo administra a los enfermos en sus casas.
El SACERDOTE cierra todo con el velo, y hace con la Lanza tres + sobre la GENTE:
+ El Señor los bendice.
+ El Señor ilumina vuestras mentes, conforta vuestros corazones y sostiene vuestros cuerpos.
+ El Señor los lleva al logro de sus Voluntades Verdaderas, la Gran Obra, el Summum Bonum, la Verdadera Sabiduría y la Felicidad Perfecta.
Sale seguido del DIÁCONO y de los NIÑOS, dirigiéndose a la tumba del Oeste.
Música (voluntaria)
NOTA: La Sacerdotisa y los demás que ayudan en la misa nunca toman el Sacramento, ya que son una parte del propio Sacerdote.
NOTA: Ciertas fórmulas secretas de esta Misa las aprende el Sacerdote en su ordenación.


PARA VUESTRA PRÁCTICA Y DESARROLLO EN LA LUZ INEFABLE…
FELILUXOR
FE Y FELICIDAD EN LA LUZ DE ORO
FUNDACIÓN AMONRA CHILE
UNA LUZ EN VUESTRO CAMINO…
 

 



 

 

 

Webset  by © KissDesign Website

www.criscarbone.com.ar