"El aire es la principal fuente de energía para todos
los seres de La Tierra ya que si éste faltara, por
sólo unos minutos, la vida de cualquier ser terminaría.

El Aire habita en el hombre, en el animal,  en el vegetal, en el mineral, en el agua, en el fuego, en la tierra, en la luz, en la fuerza... y permite que cada uno de ellos exista con sus características particulares y desempeñe una función
determinada en el tiempo y el espacio que le corresponde. El aire es indispensable para que se desarrolle la vida en el agua del embrión de una madre y para que el corazón de este nuevo ser se mantenga constante ante el pulso del Universo durante toda su existencia.


Según el estado interior de una persona, el amor  que posea por su vida y el aseo que le brinde a su cuerpo, el aire que ingresa a él puede beneficiarle o afectarle.

Una partícula de aire mal tomada hace que allí  se grabe un trauma, un miedo, un complejo, y que ésta se convierta en una tormenta o huracán que afecta los órganos del cuerpo por los cuales transcurre, como bronquios, garganta, pulmones, diafragma, sangre, entre otros. De allí surge la gripa, la alteración del sistema nervioso, la contaminación de la sangre y otras enfermedades que frecuentan al ser humano.

Igualmente otros aspectos se perturban cuando el aire es llevado inadecuadamente al interior del cuerpo, como por ejemplo el estado genético, el cual se afianza cada vez más hacia el pasado de la persona y le impide vivir su presente como le corresponde. Cuando una persona suspira por una gran tristeza luego llora, siempre llevando primero aire alterado a su interior y luego derramando sus lágrimas.

El aire antecede toda acción que realiza el hombre, primero es el aire que el gusto de su boca y primero es el aire que el escuchar un sonido. Por esta razón es grande hacer conciencia de la importancia del aire, de su papel vital para la existencia de la vida. El Aire hay que sentirlo, escucharlo, olfatearlo y vivirlo adecuadamente.
Para reír, primero se deberá tomar aire; para hacer ejercicio, primero hay que tomar aire; toda técnica de deportes, toda técnica guerrera se basa en el aire, igualmente para sumergirse en el agua se deberá
tomar aire, ya que el cuerpo no se puede alimentar
de agua para vivir.

Las partículas de aire asumen frecuencias en cada ser,
determinadas por su grado de evolución. Esto hace que, por ejemplo, a través de un suspiro, se cree el amor entre dos personas, que se hagan amigos, novios, esposos, amantes, padres, madres, abuelos, o que, mediante un suspiro de tristeza, de rabia, el individuo altere el universo que habita en su inconsciente y en su consciente.

Cuando dos seres se enamoran y sus cuerpos huelen igual, entonces esto indica que esos seres poseen la misma frecuencia y que se corresponden mutuamente; cuando esto no sucede y el uno no tolera el olor del otro, esto indica que tienen frecuencias diferentes y deben separarse.

Todos los seres que habitan La Tierra poseen una fuente de energía interior que se hace manifiesta a través del AURA, la cual es alimentada por el aire que existe alrededor del individuo, y su calidad depende de la preparación que éste tenga para recibir el aire y convertirlo en fuente de bienestar, de calor y de luz.

Así como el fuego emana su energía al exterior, así mismo los seres humanos emanan su propia energía a través del AURA y es ella quien se encarga de presentar el estado espiritual de cada individuo al Universo.

Para limpiar esta fuente de energía, ante un mundo contaminado, es importante hacer conciencia permanentemente que el aire es la fuerza más grande que posee cada ser y que se debe llevar con gran amor a todos los órganos del cuerpo.
Esto le permitirá al individuo encontrarse en óptimas condiciones corporales, mentales y espirituales y vibrando al unísono con el universo".