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1 -“PADRE
PERDÓNALOS
POR QUE NO
SABEN LO
QUE
HACEN”.
Jesús
pidió a su
padre que
perdonara
a quienes
lo
crucificaban.
¿Por qué?
Porque
sabía que
aquel que
peca está
bajo la
ley de
karma y
tendrá que
pagar con
dolor y
sufrimiento
su
ignorancia.
Tendrá que
recorrer
un triste
camino
hasta que
aprenda a
no pecar,
por que el
pecado es
trasgresión
a la ley
de Dios.
Pecado e
ignorancia
son
términos
sinónimos.
Por que
sufrimos y
agonizamos
aprendemos
que el
pecado
trae
retribución
y causa
sufrimiento,
pero el
dolor
tiene su
valor y
Cristo lo
sabía, ya
que esto
conduce
por el
largo y
difícil
sendero a
la
salvación.
Si
conocemos
el precio
que el
ignorante
debe pagar
por los
errores y
pecados
cometidos
debemos
invocar el
perdón del
padre para
que disipe
las
tinieblas
y afluya
la luz;
quien
conoce la
luz rara
vez peca
deliberadamente.
La mayoría
de los
pecadores
son
simplemente
ignorantes:
“no saben
lo que
hacen”.

2 -“DE
CIERTO
DICE, QUE
HOY
ESTARÁS
CONMIGO EN
EL PARAÍSO”.
Uno de los
ladrones
crucificados
al lado
del
maestro
Jesús
reconoció
la
divinidad
del Cristo
y le dijo:
“Señor
acuérdate
de mí
cuando
entres en
tu reino”
todo
hombre que
reconoce
la
divinidad
del Cristo
y es
sensible a
la venida
del quinto
reino,
esta
dispuesto
a
beneficiarse
con las
palabras:
“Hoy
estarás
conmigo en
el
paraíso”.
Cuando el
hombre se
da cuenta
que esta
sufriendo
en la cruz
de la
materia y
llega a la
cumbre del
dolor
desea
liberarse;
reconoce
que sufre
por sus
pecados y
vuelve a
sus ojos
al Cristo
que sufre
con él en
la cruz y
le pide
que lo
admita en
su Reino.
Esta
petición
le abre la
entrada al
reino
divino
paraíso,
donde ya
no existe
más dolor.
Esto lo
conduce
por el
camino de
la segunda
iniciación.

3 -“MUJER
HE AHÍ TU
HIJO.
DESPUÉS
DIJO EL
DISCÍPULO:
“HE AHÍ A
TU MADRE”.
De pie
ante
Cristo, en
un nivel
mas bajo,
estaban
las dos
personas
que eran
todo para
él y desde
la agonía
en la
cruz, les
dirigió un
mensaje
relacionándolas
entre sí.
Juan
representa
la
personalidad
que esta
alcanzando
la
perfección,
cuya
naturaleza
comienza a
ser
impregnada
por el
AMOR
DIVINO,
característica
principal
de la
segunda
persona:
el alma,
el hijo de
Dios, cuya
naturaleza
es amor,
María
representa
la tercera
persona,
el aspecto
sustancia
de la
naturaleza
que ama y
nutre el
hijo y lo
da a luz
en Belén.
La materia
misma, por
ser
divina, es
capaz de
sufrir
infinitamente
y aunque
Dios sufre
en la
persona de
su hijo,
el también
sufre en
análoga y
aguda
agonía en
la persona
de la
madre de
ese hijo
la forma
material
que le dio
nacimiento.
Cristo
esta entre
los dos:
la madre y
el padre.
Cristo une
a los dos:
el aspecto
materia y
el aspecto
espíritu.
La unión
de los dos
produce el
hijo
(PADRE-HIJO-MADRE).
Corresponde
a la
tercera
iniciación.

4 -“DIOS
MÍO, DIOS
MÍO, ¿POR
QUÉ ME HAS
DESAMPARADO?”
La triple
personalidad
del
maestro
Jesús dio
origen a
esta
trágica y
desgarradora
palabra:
”ELI, ELI,
¿LAMMA
SABACTAMI?”.
Durante 3
largas
horas
lucho en
las
tinieblas
con el
problema
de la
relación
de Dios y
el alma.
El
espíritu y
el alma
tienen que
fusionarse
en una
gran
unidad,
como el ya
había
fusionado
el alma
con el
cuerpo,
produciéndose
la
transfiguración.
En la cruz
ante la
muchedumbre
tenia que
renunciar
a su alma
y hasta a
la
conciencia
de ser
hijo de
Dios, el
alma
encarnada
en la
carne
tenía que
desaparecer.
Aparecía
abandonado
no solo
por la
humanidad,
sino por
Dios y
comprendió
que el
alma debe
estar
sola,
segura de
u
divinidad,
sin ningún
reconocimiento
externo de
esa
divinidad.
Esta es la
“noche
oscura del
alma”,
preludio
en la
entrada
del quinto
reino,
aunque
rodeado de
sus
discípulos
y seres
queridos
debía
penetrar
en el
reino
absolutamente
solo.

5 -“TENGO
SED”.
Esta frase
no tiene
un
significado
físico,
sino uno
esotérico.
Indica la
sed por
las almas
de los
hombres
que
experimenta
aquel que
se ha
liberado,
pues en la
medida que
redimamos
seremos
redimidos;
a medida
que
salvemos,
seremos
salvados y
a medida
que
ayudemos a
otros a
realizarse,
seremos
admitidos
como
ciudadanos
del reino.

6 -“TODO
SE HA
CONSUMADO”.
Este es el
grito de
triunfo,
porque
comprendió
que lo que
había
venido a
hacer en
su
encarnación
como
salvador
se había
realizado.
El portal
del reino
estaba
abierto.
Nos mostró
el camino
que
debíamos
seguir,
nos mostró
el final
de la
perfección
que es la
entrada en
el reino;
por esto
exclamo:
CONSUMATUM
EST.

7 – “PADRE
EN TUS
MANOS
ENCOMIENDO
MI
ESPÍRITU”
He aquí el
hijo se
entrega al
padre para
ser
glorificado
junto a
el, el
reino
existe, y
nuestro
reconocimiento
como hijos
de Dios
garantiza
nuestra
realización
final y
entrada en
el reino
del
espíritu,
espíritu y
materia
eran ahora
uno solo,
nos indico
como
entrar en
el reino
de Dios,
señalándolos
que el
amor a
Dios se
expresa en
el
servicio a
los demás,
aliviando
su carga.
El reino
es un
reino de
servidores,
porque
cada alma
salvada
debe, sin
compromiso
alguno,
plegarse a
las filas
de los que
sirven
incesantemente
a sus
semejantes.
1- El que
quiere ser
él más
grande de
entre
nosotros
debe ser
“servidor”
de otros.
2- El que
de
vosotros
quiere ser
él
“primero”,
será
siervo de
todos.
3- Por que
el hijo
del hombre
no vino a
ser
servido,
sino a
servir y
dar su
vida en
rescate
por
muchos.
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