
Hasta
ahora hemos considerado a Kether en Atziluth,
esto es, en su esencia primaria;
ahora, en cambio, debemos
considerar a Kether tal como
aparece en los otros tres reinos
que determinan los cabalistas.
Los cuatro mundos
son cuatro niveles, de
manifestación en base a los cuales
esta construida la creación:
El primero de ellos
es el Plano Divino o también
llamado Atziluth (Espíritu Puro).
Posteriormente
viene el Plano de la Creación o
Briah, le sigue en tercer termino,
el Plano de la Formación o
Yetzirah y finalmente
termina el Plano de la materia o
Assiah.
Estos cuatro mundos
se pueden relacionar de diversas
formas con el Árbol de la Vida,
pero básicamente podemos encontrar
dos criterios de relación:
1.- Cada mundo
involucra un árbol de la vida
completo, por lo tanto, cada
esfera posee cuatro aspectos, de
acuerdo a estos cuatro planos
2.- El árbol de la
vida se puede dividir en los
cuatro mundos o planos.

ATZITUH:
Mundo
Arquetípico, Mundo divino o Mundo
de las Emanaciones.
Este mundo
corresponde al plano divino, en el
que Dios mismo plasma su esencia
en las diez emanaciones (O
esferas).
Por esta razón Dios
tiene un nombre distinto en cada
una de ellas.
En este nivel la
creación es esencialmente divina,
y por ello esta libre de toda
mácula y es una sola.
No existe en este
nivel arquetípico la dualidad, y
aunque es difícil comprenderlo,
Dios es uno solo y completo, pero
se puede reflejar en estos diez
estados de manifestación divina.
En este plano
superior de los arquetipos se
encuentra reflejado el ADAM KADMON
, el ser humano superior y divino.
A l respecto Leo
Schaya expresa:
"Ahora bien, la
imagen de Dios, por excelencia es
el hombre, cuyo único ser integral
incluye todas las realidades
cósmicas y sus
arquetipos
increados.
No hay otra
criatura que, exprese la totalidad
de los Sephiroth tan
sintéticamente y al mismo tiempo
tan explícitamente como el
hombre".
Según la tradición
cabalística el ser humano
"celestial" preexistía a la
creación formal del Universo en
todas sus dimensiones.
Este Adam Kadmon u
"Hombre Celestial" esta
directamente relacionado con esta
expresión divina a través de las
esferas atzilúticas.
Y es misión del ser
humano conocer la creación para
nuevamente trascender a esta
existencia una con Dios mismo.
Este mundo de las
emanaciones o arquetípica esta
relacionado con la chispa divina
que posee cada ser humano, y que
se mantiene incólume e inalterable
en el Alma de Dios mismo.
Los cabalistas
llaman a esta esencia Chaia y
difícilmente podremos tomar
consciencia de ella mientras
tengamos esta forma humana, ya que
ella se mantiene inalterable en el
mundo Atziluth y no se involucra
ni se contamina con los otros
mundos de manifestación en donde
existe dualidad o multidiversidad.
A pesar de esto
esta "chispa Divina o monada"
permite la expresión de las otras
formas de manifestación del ser
humano.
Esta esencia divina
se llama YECHIDAH según Rabbi
Azariel.

BRIAH
Mundo Arcangélico o
Mundo de la Creación.
El mundo de la
"Creación" es aquel que esta
encargado, por decirlo así, de
realizar la creación propiamente
tal.
En este mundo se
delegan las facultades
correspondientes por parte del
mundo divino o de Atziluth, para
que se comience a desarrollar la
creación como algo aparentemente
aparte o distinto de Dios o la
Divinidad.
El mundo
Arquetípico no debe realizar este
trabajo, ya que si lo hiciera
dejaría de ser divino, se alejaría
de la unidad superior, y
arquetípica, para comenzar a dar
origen de la manifestación divina
pero fuera del seno de su total
esplendor.
Es interesante
observar que si bien es cierto,
Atziluth no puede mezclarse con la
creación de una manifestación,
porque de esta manera perdería su
condición de sublime, divino y
arquetípico, también es verdad que
este nuevo mundo esta subordinado
al arquetípico o divino, ya que
este ultimo es el directo
progenitor, aunque en verdad y en
rigor, todos los mundos derivan de
un solo origen, y es solo una
expresión jerárquica de esta
fuerza o luz divina.
Si consideramos a
este segundo mundo desde el punto
de vista de un árbol de la vida
completo, tenemos que a cada
esfera le corresponde una
INTELIGENCIA , la cual ha sido
delegada por la divinidad misma
para producir y guiar las fuerza
de la creación y para que
finalmente se produzca como debe
ser, planificada y orientada por
la divinidad misma.
La concepción de
estas inteligencias individuales
como cuerpo completo según el
árbol de la vida, constituyen " El
Demiurgo", es decir "El Creador"
propiamente tal,
aquella energía inteligente se
agrupa, forma y organiza las
energías divinas y da como
resultado la creación propiamente
tal.
Los antiguos
conceptos gnósticos aceptaban que
esta poderosa inteligencia
Superior era el Padre o Real
Creador de esta manifestación,
pero detrás de el se encontraba la
divinidad propiamente tal,.
El nivel del mundo
de la creación esta comandado por
las inteligencias superiores
llamadas arcángeles, de los cuales
hay un representante de acuerdo a
la expresión de las energías
divinas en cada esfera, de igual
manera que en el mundo
arquetípico, cada emanación o
esfera correspondía a una
representación de la divinidad.
Estos arcángeles en
realidad, son una sola
inteligencia de Creación, que para
fines didácticos los dividimos, de
acuerdo a las características que
cada esfera representa.
En este plano, la
esfera de la Corona se manifiesta
a través del Arcángel. METATRON,
llamado el príncipe de las Fases.
Y se le puede
imaginar o visualizar como un
poderoso pilar radiante de
luminosa luz.

YETZIRAH
Mundo de los coros
Angélicos o mundo de la formación.
El tercer mundo de
la formación u Olam ha' Yetzirah,
es aquel que proviene del mundo de
la Creación. Siendo aquí, las
energías menos sutiles, se acercan
mas a la materia densa; también se
multiplican y diversifican.
Se transforman en
una infinidad de inteligencias que
permiten el funcionamiento de lo
creado.
Podríamos decir,
que el mundo de la Creación es un
representante de las ideas en la
manifestación, y este mundo de la
formación es el producto de el en
un grado más bajo y representa a
las formas que así se producen y
que permite se sustente toda la
creación.
El mundo de la
formación posee todos los
elementos (fuerzas y formas) que
establece la creación, en donde
una vez mas se involucra otro
grado, al mundo de la acción de la
materia o de la realización (Olam
ha Assiah).
Al analizar este
mundo de la formación como un
árbol de la vida completo, vemos
que se pierde la característica de
inteligencias únicas regentes de
cada una de las emanaciones
Divinas (Esferas).
Aquí se manifiesta
las legiones, ejércitos o miradas
de ángeles.
Ellos son los
representantes del mundo de la
formación.
De tal manera que
nos comenzamos a adentrar en los
campos de estudio de algunas
disciplinas científicas,
específicamente aquellas que
estudian el cosmos la naturaleza y
como funciona.
Los científicos
actualmente no aceptan cabalmente
la idea o el supuesto que detrás
de cada energía natural en el
universo existen inteligencias que
las guían; Sin embargo, ya existen
ciertos atisbos que finalmente les
harán llegar a estas conclusiones;
por lo pronto se están planteando
hipótesis que llevan finalmente a
las conclusiones que estas
energías medibles del cosmos,
actúan en forma ordenada y como si
siguieran un propósito. Esto que
recién la ciencia ortodoxa
comienza siquiera a considerar, la
cábala ya lo conoce desde hace
mucho tiempo, y estas
inteligencias justamente es lo que
denomina ángeles.
Estos ángeles
actúan tropel o en grandes grupos,
ya que son incontables las
distintas energías y mecanismo que
existen, en esta creación y que
permiten que esta se mantenga y le
insuflan la vida para que funcione
adecuadamente.
Los ángeles son las
Santas Criaturas Vivas.
Estas santas
criaturas, que bíblicamente se
representan en las formas de Toro,
León , Aguila y el Angel, estos se
relacionan con los cuatro
elementos formativos de
Tetragramatón; el principio
activo, el principio pasivo, el
neutro y el principio de
transición y que además
corresponden a los cuatro verbos
herméticos.
Estos cuatro
elementos esenciales se
manifiestan durante toda la
creación, en sus diversas etapas y
densidades.

ASSIAH
Mundo de la materia
o mundo de la acción.
Finalmente
ingresamos al cuarto plano de
manifestación denominado Mundo de
la acción (Olam ha' Assiah) , el
ultimo paso o descenso de la
creación. Se mantiene todo lo
logrado hasta el mundo de la
formación, simplemente se
trasciende a la forma física, y se
logra la completa realización de
toda la manifestación divina.
Por esta ultima
razón, es que si bien es cierto,
todos los mundos son de igual
importancia para lograr el
objetivo en este ultimo donde se
logra la completa culminación de
la manifestación de Dios.
A partir de este
mundo material, es que nuevamente
comenzará el ascenso a la
Divinidad o el retorno de Él.
Es en este mundo
donde finalmente se logra la
culminación de la gran Obra de
Dios, por ello el nombre de "
Realización”, y por ello su
importancia, porque toda obra debe
necesariamente ser llevada a la
materia y no quedarse en simples
ideas, sueños, anhelos o deseos,
porque de otra forma no se puede
decir que se haya realizado
realmente.
Alexander Safran
dice en sus propias palabras:
Nuestro mundo es
inferior al de los otros tres,
desde el punto de vista de la
espiritualidad, pero al mismo
tiempo es superior a ellos porque
contiene la suma de la voluntad
que el Creador ha desarrollado, y
continua desarrollando, en su obra
de la creación.
El mundo de la
acción es en efecto, el mundo de
la elección, de la libre
iniciativa, de la transformación y
de la consumación, El hombre es
capaz de descubrir en él las
intenciones del Creador y de
hacerse una idea de su voluntad.
"Mediante la
Emanación, la Creación y la
Transformación, Dios ha
establecido algo que antes no
existía; por la acción que ha
reservado al hombre".
Dios exige a este,
"que termine" su obra.
"El hombre que es
la única criatura capaz de
elevarse hasta el Creador a través
de todos los mundos, que es el
único, que puede hacer que todos
los mundos se eleven hasta el
Creador, y sin embargo, es el que
más alejado se halla de la fuente
primitiva de la creación.
Y es que el hombre
contiene en sí, la quinta esencia
de los cuatro mundos superpuestos;
los reúne en si como si fueran
cuatro plantas de una misma cosa".

En resumen y
concluyendo Cada esfera tiene
asociada una virtud, en el caso de
la Corona es Realización.
Toda obra además de
comentar aquí, debe terminar en
ella. Todo debe ser ofrendado a la
divinidad, debe ser efectuado en
nombre de la vida Una.
No bastan las
buenas intenciones, es necesario
realizar obras.
Esto es lo que da
sabiduría, es la única manera de
aprender y obtener autoridad en
las distintas manifestaciones de
la Vida.
Por lo tanto, es un
decreto divino que todo ser
espiritual que encarna en este
plano de manifestación, es un ave
de paso, es un peregrino del
espacio y el tiempo, que esta en
transito y que tiene una misión
que cumplir en la tierra.
Sin embargo,
inmersos en el egoísmo y orgullo
propios de los seres humanos, la
tan pretendida misión adquiere
ribetes fantasiosos de estrellato,
fama y fortuna, y solo a partir de
ahí, la proyección de ayuda a los
demás y hacia el planeta.
Sin embargo, la
misión es simple, natural y
evidente para quien tiene los ojos
y los oídos dispuestos a escuchar
el llamado del ser espiritual:
Crecer,
Desarrollarse, Evolucionar.
El ser humano viene
a la tierra a aprender, a servir,
a amar y a unir.
Para que estos
cuatro principios, al ser humano
le ayude a evolucionar,
reactivando en cada encarnación
los avances que hace en su viaje
de regreso a la
Casa del Padre y arquitecto de los
mundos…

FELILUXOR
FE Y FELICIDAD EN
LA LUZ DE ORO
FUNDACIÓN AMONRA
CHILE
UNA LUZ EN VUESTRO
CAMINO...
A MIS PADRES Y
HERMANOS
QUE ESTÁN EN LOS
CIELOS Y EN LA TIERRA.

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